17.1.17

El coleccionista de relojes extraordinarios - Laura Gallego

Ficha técnica:

Título: El coleccionista de relojes extraordinarios.
Autora: Laura Gallego García.
Editorial: Ediciones SM.
Publicación: 2004
Nº de págs.: 236 páginas.


Opinión:

“Para salvar el alma de su madrastra, Jonathan debe encontrar el reloj Deveraux antes de que transcurran doce horas. Está en algún lugar de la Ciudad Antigua. Pero a medida que avanza la noche, la ciudad va transformándose. Es y no es la misma…

La primera reseña del 2017 va a ser un tanto más juvenil que de costumbre –lo siento, las ganas por releer este libro eran demasiado fuertes para mi endeble alma –; eso sí, tampoco os acostumbréis demasiado porque, quitando esta obra –o más bien el género de la misma–, este año promete bastante contenido tocho (como me gusta llamarlo) en lo que respecta a libros y escritos propios. Aunque sobretodo de los primeros, que seguramente sean buenos y bastante más en la línea que he seguido en el blog… Si es que ha seguido una, claro.

Aunque la relectura fue el año pasado, creo todavía recordarme lo suficientemente bien de ella como para poder daros unos cuantos detalles de la obra. O repetir lo ya hablado, ya que la autora goza de un reconocimiento importante y estoy seguro que la gran mayoría de vosotros lo habrá leído.

La historia empieza situándonos sobre las andadas de una familia estadounidense que estaba de vacaciones en Ciudad Antigua, que pese a ser ficticia se encuentra en España. Esta familia, compuesta por un matrimonio y su único hijo, llegó a un popular museo de relojes recomendado por un folleto de información turística. Sin embargo, este estaba anticuado ya que no indicaba que el museo hubiese cerrado sus puertas al público varios años atrás. Pero nada para a Bill Hadley (el padre del protagonista) que, con un temperamento insistente y maleducado, consigue que un mayordomo les abra la puerta para que vean la colección. Lo que no saben, es que podrían haber ahorrado toda la historia posterior con poseer un mínimo de sentido de la ética y marcharse del lugar sin armar ese escándalo.

Dentro del museo aparece en escena el Marqués, un señor refinado que desprendía curiosamente un aura sobrenatural. Él era el dueño de la colección y los dejó contemplarla toda. O casi toda, pero tras la testarudez de Bill (la verdad es que no me resulta muy verosímil una actitud  tan terca, en  este caso por lo menos es justificable), no tuvo otra alternativa que enseñarles seis relojes más, los que faltaban. Seis relojes extraordinarios, cada uno de los cuales tenía un poder mágico particular. Uno, el Qu Sui, podía contener el alma de aquellos que tuvieran la osadía de tocarlo. Como no, a Majorie –la segunda mujer de Bill y madrastra del adolescente llamado Jonathan– le venció la tentación y, coherentemente, cayó inerte en el suelo. El Marqués le dijo a Jonathan que solamente podría salvarla si encontraba otro reloj, el Deveraux, antes de que transcurran doce horas.

A falta de una sinopsis, os he tenido yo que detallar un poco el contexto general en el que se enmarca la obra. La excusa que incentiva la historia no está mal dentro de los límites de su género, se adecua a las exigencias pero tampoco destaca por una gran construcción de la trama y personajes base desde los cuales se empieza la lectura. Cabe destacar que antes de esta hay un capítulo expresamente dedicado a la lucha entre dos hombres (siglos atrás) por un reloj que se iba a subastar. Pero que, como es normal, no se comprende este principio sin llegar a lo ya expuesto.

La historia aquí se desarrolla de forma bastante normal. Ni destaca ni es mala, simplemente entretiene.  Jonathan busca como un loco el reloj por la ciudad, todos saben algo sobre él pero no donde puede estar. Pero no es hasta que se encuentra con Nico, quien en un ataque de pánico le lanza un colgante. Jonathan lo coge, no sin estar un poco impactado por una reacción exagerada a su parecer, para darse cuenta –tras encontrarse con un demonio y con una chica llamada Emma – de que se había transportado a una realidad paralela.

Había ciertos mitos que esta ciudad paralela estaba  controlada por un conjunto de seres extraños que nadie sabía bien cómo, cuántos y quiénes eran. Y según este mito el reloj se encontraba en esa realidad. Así que se pone a investigar, junto a Emma, atravesando todos los rincones de esa realidad.

En líneas generales, el trasfondo de la historia así como el juego con realidades me gusta mucho y, personalmente, es lo mejor que tiene el libro. Los personajes ya son otra cosa; si bien se centra casi exclusivamente en Jonathan, este –al igual que los personajes secundarios– presenta escasamente una evolución psicológica. Son planos, en diferentes grados según la importancia que tienen para la historia.

Luego están los momentos en los que Laura Gallego fuerza algunas situaciones que ocurren en el libro para conectar la historia. Por ejemplo, os explico:

Jonathan y Emma acaban de salir de una adivina que les saca las cartas, una de las cuales es el colgado. Apenas unas páginas después se encuentran un ser humano escapando de la parca y…. «–¿Aún no lo entiendes? Ese Nadie es el Colgado. Y va huyendo de la muerte». Se deja tan poco espacio entre una y otra escena que da la sensación que se ha puesto a calzador para que la primera tuviese algo de sentido en la historia y no fuese meramente relleno. Y meter relleno para que el libro sean sólo 236 páginas es preocupante.

A nivel general –porque tampoco quiero contaros todo el libro, ¿sino que gracia tendría leerlo?–, la obra está bien ya que se adapta al público preadolescente al que se dirige, la historia es creativa y las diferentes partes de esta presentan relativamente una buena cohesión. El punto débil lo veo en los personajes y en los diálogos; haciendo parecer estos últimos que los personajes son un poco estúpidos.

Otra anécdota es que en la escena final hay dos personajes que hacen una batalla de intelecto para ver cuál de los dos se queda el reloj en su posición. Sin embargo, en el siglo XVII, estos mismos personajes –inmortales, advierto– se enfrentaron en un duelo con pistola. ¿Hola? Si dado que son inmortales tienen que combatir de esa forma tan peculiar, ¿por qué no se hizo exactamente lo mismo en el primer capítulo? Vale que no hay nada que lo hago obligatorio pero si para debilitar al oponente la única manera es esa, ¿para qué pegarse tiros?

¿Podría haber sido algo más? Podría, quién sabe, esa es la sensación que me dejó esta segunda lectura. Aunque ahora, escribiendo estas líneas, y con la mente más fría, quizá sea un poco arrogante exigir más pues el objetivo de la escritora no era hacer una novela compleja que ocupara quinientas o seiscientas hojas. A parte que yendo dirigía a chavales de diez a trece años, tampoco nos vamos a quejar por haber pasado hace tiempo esa franja de edad.

En definitiva, un libro para leer en una tarde de domingo cuando el aburrimiento y el paso del tiempo nos pesen sobre los hombros. Ligera, breve, entretenida… y para mí: nostálgica, saboreo aquellos tiempos donde lo leí por primera vez. Una primera vez que lo vi perfecto.


2 comentarios:

  1. Me encanta esta autora, fue de los primeros suyos que leí =)

    Besotes

    ResponderEliminar