30.5.16

Cartas de amor - Pablo Neruda.

Ficha técnica:

Título: Cartas de amor.
Autor: Pablo Neruda.
Editorial: CATEDRA.
Publicación: 2015.
Nº de páginas: 316 págs.  












“En las cartas se impone la expresión del amor en sus varias facetas, tanto en el éxtasis de la entrega como en el tormento causado de la ausencia o el desdén de la amada. Además el sujeto entabla una doble lucha: contra la magnitud de su deseo erótico que lo exalta y lo oprime  y contra el límite del lenguaje para traducir la verdad del sentimiento” –Gabriele Morelli.

He de reconocer que no se trata de una obra al uso, sino más bien un epistolario amoroso que recoge las innumerables cartas que el conocido poeta chileno escribió a las mujeres que marcaron su vida y obra –musas las apodan en la introducción–. Tanto es así que nos es necesario conocer mínimamente las relaciones que estableció Neruda con cada una de ellas para poder comprender en mayor medida sus poemas.

Cronológicamente abarca desde 1922 hasta 1973. Cincuenta y un años en los que escribió diversas cartas a su hermana Laura, a Terusa, a Albertina, a Olga, a Delia y finalmente a Matilde. Aunque a cada una la trata a su manera, la mayoría comparte ciertos rasgos: el sentimiento y sufrimiento se ve reflejado desde el punto de vista de Neruda y nada más que sus observaciones nos describen la actitud de la fémina a la que se dirige.

Es un lenguaje sencillo en el que Neruda nos enseña sus sentimientos y su situación personal en un puño. A través del lenguaje trata de mantener fuerte su vínculo con sus musas y no reniega a ser caprichoso. Mía, mía, tuyo, tuyo… son palabras que se repiten constantemente en señal de despedida.

En general, quizá no sea esta la obra más apetecible de leer; pero nos da  una visión grosso modo ya no solo de la vida del autor, sino la evolución histórica del siglo XX y el progreso del chileno tanto desde el punto de vista personal como profesional. Aunque siempre ha sido un romántico empedernido.


Post Scriptum: Este libro en especial también incluye escrito adicional como poemas famosos dedicados a una de estas mujeres o la declaración incluso de alguna de ellas.


                   

25.5.16

¡Cuánto blog literario!

<<¡Cuánto blog literario!>> Es el pensamiento que pasea frecuentemente por mi cabeza cuando exploro por internet en busca de opiniones sobre un autor u obra. Y me da la sensación de que hay muchas páginas dedicadas a las reseñas de los mismos. También es innegable el papel que han tenido las redes sociales como twitter y google+ para dar tal impresión. Nos muestra un amplio mundo donde también surgen vínculos sociales más allá de la lectura, entendiéndola como un acto individual, y granjear una especie de reputación.

Pero tampoco es un mundo de color de rosa, algo malo tenía que tener. ¿Qué se esconde entre tanta facilidad de hacer llegar el contenido a un público? La ambición, la codicia, la avaricia; es decir, la nefasta necesidad de ser conocidos. Bien es cierto que es una valoración personal –no es mi pretensión dar un soporte científico y riguroso a mi opinión–, pero hay muchos casos concretos que hacen que mi repugnancia hacia el mundillo aumente.

Y las arcadas encuentran su fundamento en ese spam gratuito y que encima encargan a un bot automático. O esas cuentas que piden que sigas su blog a cambio de seguir ellas el tuyo –ese subxsub que tantas discusiones ha creado en otras plataformas–. Realmente me da miedo pensar que las cuentas que dicen reseñar por amor a la literatura sean las mismas que invierten su tiempo en eso.

Sí, somos presumidos, admitámoslo. Y restregarse por las redes para conseguir rápidamente doscientos seguidores no es más que la apología al egocentrismo. No a la lectura, como se han atrevido a escribir en su blog. ¿Por qué tanta impaciencia por crecer?

Bien les puede interesar la lectura porque obtienen algún beneficio de ella. El blog es la escusa. Porque claro, ¿de que sirve tener un blog si no te leen cien personas? Además que ser un blog grande te permite colaborar fácilmente con editoriales. ¿Nos interesa reseñar (e ir mejorando nuestra crítica) o nos gusta tener a editoriales que nos manden libros gratis y lectores que nos alaben?

Colaborar con editoriales o dar a conocer el blog son unos procesos que van surgiendo a medida que se crece y son perfectamente legítimos. No seré yo el que prohíba dichas acciones. Sin embargo, pueden desarrollarse como fruto de una evolución que conlleva el esfuerzo a través del tiempo o también existe la posibilidad que desde el primer momento el blog y su cuenta en las redes estén destinados a mendigar seguidores a cualquier precio para poder alimentar el ego y una estantería superficial.


Y es lo que pasa, que el amor a la literatura muchas veces es el escudo de aquellas y aquellos que se prostituyen mendigando colaboraciones y lectores. El buen contenido atrae a la gente y te permitirá crecer; las prisas y la avaricia retroalimentan  la mierda. Que a mi pesar está muy extendida.

16.5.16

12 preguntas para bloguers

Insensatos, pasemos directamente al protocolo rutinario: me nominó a esta especie de tag Amor por los libros. No me proclamo fan, pero no me quejo si quien me nomina es alguien relativamente conocido. (Puedo ser majo, ¿sabéis?)

¿En qué consiste? Pues como el título indica, lo único que hay que hacer es responder a  las doce preguntas que indica el nominador. En este caso son las mismas preguntas que ella ha respondido. Trataré de echarle ganar, I promise.


1. ¿Cómo empezó tu interés en bloguer?

Bueno, cuando iba a tercero de la ESO ya tenía un blog destinado a escribir algún que otro artículo de opinión. Escritos que ahora mismo me dan vergüenza ajena, pero vaya, míos al fin y al cabo. Recuerdo que por aquél entonces me leí por primera vez el Manifiesto Comunista de Karl Marx y entiendo este hecho como la causa de que tuviera interés en elaborar mi opinión sobre lo que ocurría a mi alrededor.

En cuarto (y sobretodo en primero de bachillerato) mostré mayor interés en la lectura. Así que después de un tiempo decidí abrir este blog para compartir mi opinión sobre lo leído o algún escrito propio. Pienso que es bueno y lucrativo para la persona y para los demás saber elaborar una buena opinión acerca de lo que se lee/escucha/escribe y compartirlo.


2. ¿Planificas tus entradas?

Tengo planeadas ciertas entradas sobre materialismo que sí guardan un orden predeterminado. Pero en general no suelo organizarme nada. Reseño algunas obras que leo y publico los escritos que me parecen decentes cuando quiero y de forma aleatoria.


3. ¿Cuánto tardas en preparar una entrada?

Eso es muy, pero muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy relativo. Pues la reseña depende del libro y los escritos... es un copiar y pegar del word porque no escribo para publicarlos. (Esta entrada parece que va para largo...)


4. ¿Qué programa usas para editar vídeos y fotos?

No utilizo na' porque na' edito,


5. ¿En qué momento del día publicas?

Pues cuando puedo, sobretodo este año que me lo he pasado la mitad sin ordenador e iba a la biblioteca pública. Ahora con el portátil es más fácil ya que gasto menos tiempo y es más cómodo.


6. ¿Analizas los resultados de cada entrada?

La verdad es que me repugna admitirlo pero sí, los reviso siempre que entro en bloguer. Suelo mirar las visitas más que otra cosa, o el número de +1 que tiene en google. En cierta medida me gusta que estén a la altura de la idea que tengo preconcebida, Aun así debería darle menos importancia por el bien de  mi salud emocional.


7. ¿Qué tipo de relación tienes con tus lectores?, ¿respondes comentarios?

Irregular. No suelo dirigirme a "mis lectores" excepto en entradas como esta o si tengo un compromiso como cuando se me había roto el ordenador. ¿Respondo comentarios? A veces sí y a veces no, me da mucha pereza y tampoco sé si van a tener la notificación de que les he respondido,
No hago el blog para agradar a nadie más que a mí, aunque se agradece cierta participación.


8. ¿Qué rol cumplen las RRSS en el blog?

Las RRSS son muy importantes para que el blog llegue a un público. Es allí donde comparto al instante lo que publico y donde granjeo las principales ''amistades y enemistades bloguers''. Gracias a ellas, por ejemplo, estoy escribiendo esta entrada. 
La verdad es que si por algo me gusta estar en twitter y en google es porque en cierta medida salgo de la burbuja personal y veo/conozco gente con la misma afición.


9. ¿Qué importancia le das al diseño del blog?

No le doy ninguna importancia. De hecho, si no fuera por una bloguera, seguiría utilizando una de las estéticas predeterminadas que te da la plataforma. En serio, le debo la vida porque no tengo ni la menor idea de edición JAJAJAJAJA.


10. ¿Has pensado internacio...

No merece la pena continuar. Siguiente.


11. ¿Has pensado ganar dine...

Me da flojera responder algo tan obvio y de tan poco interés. No.


12. Si tuvieras que dar un consejo a futuros bloguers.

Antes que nada, lo primero es pensar qué se quiere hacer y conseguir con el blog. Tratar de darle un toque personal e intentar destacar respecto a los demás por algo en concreto. Sé que es difícil, pero que hayan 1000 blogs muy parecidos llega a aburrir. Hay que darle originalidad al asunto ya sea por la estética, por la actitud bloguer, por el tipo de entradas, por la clase de libros que reseñes o por cualquier otra cosa.

Demostrar que lo haces por placer y porque realmente te gusta leer y reseñar. Porque podrán decir misa, pero los que mendigan el subxsub o hacen constantemente spam de su espacio por las RRSS o por otros blogs lo único que dan a entender (a mí) es que son unos ambiciosos  que quieren más el prestigio para alimentar un ego infantiloide que promover la literatura.

¿Nunca habéis leído el: me faltan 2 para los 200, alguien me ayuda?

Y que tampoco hay que perder el culo para colaborar con editoriales, y cuando más grandes mejor. Leer y reseñar por gusto, no para satisfacer un consumismo insano de forma más económica. Yo voto no a que los bloguer se prostituyan de ese modo habiendo escritores independientes que se pasan el día trabajando para que alguien pueda patrocinar su libro.

Y variad de géneros, leche, que la juvenil o la literatura por mero ocio no serán inferiores pero la literatura adulta, clásica y los ensayos no muerden.

14.5.16

Niebla - Miguel de Unamuno.

Ficha técnica:

Título: Niebla
Autor: Miguel de Unamuno.
Editorial: Cátedra.
Publicación: 1994.
Nº de páginas: 296 págs.      











“Niebla es un juego de espejos, un laberinto de apariencias y simulacro […] Leer este texto es jugar el juego del laberinto, de los espejismos donde lo más real se convierte en lo más irreal y el final del juego es el principio.”  –Mario J. Valdés.

No hace falta decir que voy a dejarme muchos detalles de la novela (o nívola) en el tintero. Tampoco era mi intención elaborar un estudio exhaustivo de la obra, sino más bien hacer una sencilla reseña para invitar a alguno de vosotros a leer este clásico.

Niebla es la obra más popular de Miguel de Unamuno y, con un narrador omnisciente en tercera persona, nos narra la vida del joven adulto Augusto Pérez. Es el protagonista y sin embargo a lo largo de la historia el autor lo parodia constantemente y lo arrastra por la mugre sin ningún remordimiento.

Pero es gracias a este trato que el bilbaíno puede tocar temas como la liberalización de la mujer, el concepto de nívola que construye el autor, la indecisión de las personas (o la falta de certeza en nuestras decisiones más vulgares) y la frágil barrera entre lo real y lo ficticio.

El primer tema se puede ver de entrada en la primera parte de Niebla con el personaje femenino de Eugenia. Una mujer joven de clase medio-baja que se gana la vida como profesora de música.

El protagonista no puede evitar caer enamorado de ella, y Unamuno lo trata como si de una obsesión se tratara. Sin embargo, Eugenia se muestra independiente y muy poco interesada en él. Es anarquista, económicamente autónoma, tiene por novio a un holgazán (Mauricio) y cuando Augusto , que cuenta con la complicidad de los tíos de la chica,le paga la hipoteca se enfada. Enfadada porque considera que lo que quiere es comprarle. Se enoja y mucho menos se lo agradece. Se puede ver pues, el tema de la mujer de forma clara.

También es señal de independencia e ingenio como se aprovecha de Augusto más tarde para poder emprender una vida tranquila y austera con su amante. Pasa de la negación a querer aprovechar las oportunidades que le dan. Esto le da personalidad a la mujer, ella decide por sí misma.

El concepto de nívola también hace apariciones más o menos constantes cuando el protagonista habla con su amigo Víctor.

"Nivola es una deformación del término clásico "novela", gracias a la que Unamuno pretendía mostrar la distancia entre su peculiar forma narrativa y aquélla.” (Enlace exterior a una mejor definición)

La barrera entre lo real y lo ficticio es lo último de lo que el autor escribe. Y destaca mucho porque da un giro en el narrador. Se presenta al autor como un personaje más de la realidad de Niebla (catedrático de Salamanca, como era él por aquél entonces) y se coloca sobre su perspectiva para narrar la acción.

Autor y personaje discuten acaloradamente sobre qué es real o quién creó a quién. La barrera de lo real se rompe como un vidrio al que se le ha dado un golpe. Augusto conocía a su creador como un escritor conocido y viajó hasta donde este se encontraba simplemente para poder pedirle consejo sobre su situación y opinión acerca de la decisión personal que había tomado tras los fracasos amorosos. En cambio descubre que es un ente de ficción. No existe. Y Miguel lo va a matar pues lo ha creado y sabe todas las peripecias que ha vivido recientemente. La verdad es que me ha resultado bastante realista (o creíble) el diálogo entre ambos y las diferentes reacciones.


En resumen, es una obra que personalmente me parece más entretenida de leer que algunas de los contemporáneos del bilbaíno (las Sonatas de Valle-Inclán) Está repleta de referencias a otros autores o intelectuales (Nietzsche o Freud por ejemplo) y es completa respecto a los temas que quiere abordar. No sé, yo he ganado -y no perdido- tiempo leyéndola.

6.5.16

Reflejo

Llueve. Se precipita el agua sobre la encorvada figura de un cansado estudiante. Se deja caer a propósito para mojar todo cuanto toca. Volviendo a casa del instituto el joven puede escuchar el chapoteo que sus desgastas deportivas,  las que viste a menudo para asistir a clase, producen al pisar el camino encharcado.

Chip-chap, chip-chap…

El cielo está encapotado de negras nubes que no dejan de llorar. El viento las consuela con su compañía, el viento golpea con furia el rostro del chico. Lo despeina. Él siente un aire frío abofeteando su rostro con braveza y la cálida sensación de un cuerpo protegido bajo el manto una chaqueta.

La lisa acera resbala. A lo largo de esta el agua se estanca en charcas de vida efímera, pues no es muy usual que llueva allí. Tan al sur. Tan lejos del atlántico y del cantábrico. El solitario se ve obligado a moverse con cuidado, con la lentitud de un elefante y cargado como una mula de libros de texto.
La mente merodea libre por su cerebro, pasa de hemisferio a otro con una descarada desnudez. Mente banal que percibe todo aquello que los sentidos le ofrecen, pero que en cambio se fija en tan pocos detalles.

Chip-chap, chip-chap…

Súbitamente el estudiante mira el suelo, resignado. Tiene hambre, mucha hambre; pero el camino parece interminable y la calle vacía de movimientos ajenos a los suyos. Sin embargo, algo le llama la atención en ese grisáceo pavimento. Allí donde es costumbre que haya hormigón, parece abrirse un nuevo mundo.

Un mundo que no es sino un triste reflejo proyectado sobre la transparente agua. O es su realidad el reflejo de aquel nuevo universo. No lo sabe con certidumbre. En ese espacio puede ver borrosas sombras. Observa una especie de mundo paralelo en el que su cuerpo –o la oscuridad de este– pasea al mismo ritmo que él lo hace, percibe la peculiar forma con la que se alzan los edificios y los árboles.

¿Se abre un portal cuando llueve?  Se pregunta a sí mismo. Tiene los ojos abiertos de par en par. El suelo ha conseguido que no preste atención a nada más cuanto lo rodea. Se sobresalta. Escucha unos cuantos pitidos y una voz que, furiosa, lo regaña. Casi lo atropella un coche sin darse cuenta.

Chip-chap, chip-chap…

Ve su casa allá a lo lejos. Se agobia. Quiere encontrar el secreto o una forma de entrar en la dimensión que se le acaba de presentar. Sigue lloviendo. Sigue mojándose. Deja la mochila en el portal de un edificio y se arrodilla con la esperanza de encontrar el cerrojo de la puerta que lo separan de ese mundo incoloro.

"¡Debe haber algo! ¡Seguro!" Está convencido de ello. Cuando pisa, cuando palpa el suelo puede ver y sentir una pequeña onda expansiva; un pequeño movimiento que indica el desplazamiento de una barrera. Él lo ve como las películas, como si fuese el portal de Stargeit. Pero no, lo que se desplaza solo es agua y aquello que desconoce y cree real es, como se dijo antes, un reflejo que se irá una vez salga el sol.

No atiende a razones. Tiene las rodillas completamente mojadas y sus manos están sucias del polvo y la suciedad que el agua lleva consigo. No lo entiende. No comprende nada. Llora. En sus ojos también llueve. Pero esto es un hecho que no conlleva reflejo.


Chip-chap, chip-chap…