28.4.16

Manual para viajar al futuro

Atención, usuario:

Antes de realizar semejante hazaña debe asistir a la sala 02. No es momento para dudar de mis palabras, número 01-345. Bien, el primer paso para avanzar es acatar lo que yo le recomiendo y en silencio. Entra. Una vez hayas analizado el amueblado del claustrofóbico cubo,  coja el instrumento, la pasta y la pequeña botella cuyo líquido es verde. Sí, ese instrumento, el que parece un pincel.

Proceda a ejecutar las medidas de seguridad bucales que le he ido enseñando en el campamento de prácticas y en los simulacros. Recuerda, movimientos verticales. Es de vital importancia para su bienestar cuidar las encías. De lo contrario…, de lo contrario podrían pudrirse debido a la presión sónica. Enjuague su boca con el líquido que le he mencionado. No hay porqué tener miedo, no es tóxico. Sal de la sala.

Camine recto y gire a la derecha en el primer cruce que se encuentre. Vale, ¿ve aquella puerta al final del pasillo? Llega hasta ella y golpea repetidas veces en la parte superior de esta. Exacto, donde está escrita la palabra mi-dor rio-to. La puerta ha cedido sola y se está abriendo lentamente. Espere a que esté de par en par y su cuerpo pase sin ningún impedimento.

Entre pausadamente en la estancia. Por la puerta. ¿Consigue ver el armario ubicado a mano derecha? Ábralo y de ahí dentro coja el traje más cómodo que vea. Sí, seguramente esté elaborado con algodón o seda y le cubra desde el cuello hasta el talón. Póntelo, cuanto antes realicemos el experimento mejor, que los directores del proyecto –y tus jefes– me están presionando para que acelere los resultados.

¿Ya? Bien, ahora diríjase a la nave. Si no sabe a qué me refiero, tranquilo. La tiene delante, ¿la ve? Prosiga destapando la cubierta y metiéndose dentro. No, usuario, no me vale que te pongas sobre ella. Así no funcionará.

De acuerdo, así sí. Una vez dentro es sencillo. Yo, IA de la base espacial Krotón, encenderé el equipo de última tecnología y pondré los motores nucleares en marcha. Limítese a cerrar los ojos y a tratar de relajarse. Con las ayudas estatales le hemos añadido un buen soporte para el cuello y la cabeza. ¿Está cómodo? Trate de encontrar una postura que le resulte acogedora y soñar con fuerza aquello que anhela.

Bien, prosigo a desconec…


Buenos días usuario. Me complace ser el primero en felicitarle. El experimento ha sido todo un éxito. Hace un segundo era  doce de octubre de 2016, ahora en cambio es trece. Han pasado diez horas a una velocidad casi incalculable. ¿Le ha parecido un leve pestañeo? Lo anotaremos para el informe.


Bienvenido al futuro, hoy a las 8:00 pm realizaremos una segunda prueba para verificar que es un experimento válido. Cuando los jefes presenten esto ante una convención científica haremos historia. 

De momento, siga con su vida corriente.



25.4.16

El último brigadista

<<¿Qué le impulsó a alguien de diecisiete años, concretamente a usted, a tomar parte de la guerra civil?
 En aquella época no había escuelas como las hay ahora y además pasábamos hambre.  >>

Y así de breve fue mi única conversación con Josep Almudéver, conocido también como el último brigadista vivo que participó en la guerra civil española y a cuya charla pude asistir el pasado miércoles.

Este señor, de padres valencianos, nació en 1919 en la ciudad de Marsella y actualmente tiene noventa y siete años. Sólo tenía diecisiete cuando partió por voluntad propia al frente y si no fuera suficiente, a finales del 38 volvió pese a que ya había regresado a  Francia.

Para gente como nosotros, relativamente jóvenes que tenemos por costumbre el estudio de la historia de forma pasiva y con un denso libro lleno de fechas y nombres, impacta (o debería hacerlo) poder conocer y hablar de forma activa con la historia en patas.

La guerra civil no está tan lejos como parece, pero así nos tomamos los hechos: lejanos, sin ninguna repercusión en nuestro presente; los vemos inconexos con la sociedad que hay ahora. Pero hace una semana fue totalmente distinto, entrabas en un aula multiusos y veías a un hombre mayor que podía contar por experiencia propia como se vivió un conflicto al que nos mostramos indiferentes.

La historia en la educación, por lo menos aquí, está muy mal enfocada. Seguimos con un sistema de estudio decimonónico que nos obliga a tener que memorizar grandes párrafos sin apenas analizar la situación; ni la actual ni la de antes.

¿De qué sirve la historia si no es más que un libro que empollar? Para nada, absolutamente para nada. Hay que ser críticos y también hacer memoria ¿Qué motivos le llevan a alguien a ir a la guerra? ¿La gente actual iría? Es un poco caer en el tópico, pero resulta interesante descubrir de forma sencilla y superficial cuan acomodados estamos en un bienestar que se mantiene con unos pies de barro.

Hay que conocer y tener crítica, claro, pero también debemos no olvidar un valor y solidaridad que la humanidad de siglo XXI ( concretamente occidente) ha perdido. Una valentía y un ideal que se han ido diluyendo poco a poco. Miércoles, veintiuno de abril, Josep Almudéver trajo la historia consigo para dejarnos un poco de ella en la conciencia.



¡HONOR Y GLORIA A LOS COMBATIENTES!







24.4.16

Liebster Award.

¡Hey! Resulta que me ha nominado Addictive to read a uno de los típicos tags que circulan constantemente por la blogosfera. No voy a negar que siempre me han dado un poco de asco este tipo de entradas, más que por sí mismas, porque suponen una herramienta de publicidad y a mucha gente le puede la ambición. No voy a recordar tampoco las normas; tan solo voy a limitarme a responder las once preguntas que se ha molestado en formular esta amable chica.

Sí, no le tengo simpatía a estas entradas -más allá del morbo de leer que responde otra gente- pero me hacía ilusión responder a ciertas cuestiones. (Por fin alguien que me nomina no me pregunta sobre tríos amorosos o Harry Potter, bien.)




1.¿Cuál es tu clásico favorito?
Es interesante esta cuestión, porque es complicado determinar cual me ha gustado. Me quedaré con "Guerra y paz" de Tólstoi. Se puede hacer pesado, pero me quedo con este libro porque adoro la capacidad descriptiva y porque se basa en hechos históricos.

2.Un libro que te haya sorprendido.
"Luces de Bohemia" de Valle-Inclán parecía que no iba a terminar de gustarme, pero bueno, estuvo bastante mejor de lo que esperaba. Lo recomiendo, aunque también es lectura en segundo de bachillerato.

3.Libro que te recuerda a la infancia.
Hay una serie de libros bastante viejos en los que se contaba la historia de unos críos viviendo aventuras, "El club de los siete secretos" se titulan y su autora es Enid Blyton. Son cortos y bastante entretenidos. Debo releerlos.

4.Un libro que te mandaron en clase y te gustó.
"La casa de los espíritus" de Isabel Allende y "Marina" de Carlos Ruiz Safón.

5.Personaje femenino favorito.
Marina de hecho es un personaje femenino que me encanta.

6. Libro más largo que has leído.
La divina comedia es un tocho a tener en cuenta, pero los libros de la trilogía "Los asesinos del emperador" de S. Posteguillo le hace competencia.

7. Libro ambientado en un lugar al que te gustaría viajar.
"El Estado y la Revolución" se ambienta en la Rusia de 1917. Si cuela, cuela.

8. Personaje que querrías que saliera del libro y fuera tu amigo.
Escipión el Africano, de "Las legiones malditas" escrita por Santiago Posteguillo.

9. Libro que ha leído todo el mundo menos tú.
Divergente, Cazadores de Sombras...

10. ¿Cuál es tu villano favorito?
Yo mismo.

11. Personaje con tu nombre.
Ninguno. ¿Personaje histórico? Andreu Nin, cabecilla del POUM en la querra civil.

20.4.16

Poema - III

Entre tantas capas de falsedad
solloza un infante
por ser incapaz, por propia impotencia
dada su baja altura
con la que no alcanza vivas manzanas
que reposan mansas
sobre las verdes copas de la manzaneda.

Esa frustración construye la rabia,
ensalza la locura.
Un gigante de rencor para tan pequeño
e ingenuo frasco
que se consume, que acrecienta odio
por largos años.
Veneno se expande sin presenciar batalla.

A su lado se haya inclinada una joven,
madre de éste,
que en vano consuela su patético llanto
infantil en apariencia,
para un mundo ajeno: incomprensible.
¡Menudos gritos!
Nada los apacigua, nadie pudo.

Crecer y futuro forjan la dulce esperanza
que le ilusiona.
Y aun con ganas el chaval afronta
su reciente vida.
No hay luz sobre un camino de claros escasos,
Tan solo fantasmas
Y sombras que lo carcomen entre duda y duda.

18.4.16

Claustrofóbia.

¿Cómo explicar con todo lujo de detalles esta sensación? Realmente dudo de la capacidad de las palabras, de mis palabras para expresar como me siento en este mar de turbulentas aguas o para poder daros una vaga idea sobre mi persona. Náuseas. Quizá el concepto solo lo define todo. Asco por mí, asco por todos. Agonía por una vida de la cual sigo preso bajo las cadenas de metal.

Esto es un profundo pozo en cuyo fondo estoy yo tratando de escalar la rocosa pared de granito. Me agarro a ella desesperado y a sabiendas que esos noventa grados de ángulo son demasiado para un cuerpo débil como el mío. Dejo en la piedra el rastro de roja sangre proveniente de unas manos de cayos y brechas llenas que en silencio ahogan un sollozo infantil.

Una y otra vez trato de subir. No pude, ahora no puedo, ¿podré? Y es que no sé como mi mente pretende cambiar el cielo más allá del que este espacio me deja ver, si a duras penas levanto dos metros del húmedo suelo.

Ojalá pudiese asomar aunque fuera el rostro. Por lo menos el horizonte se presentaría ante mí claro y directo. Cargado de esperanza y vacío de preguntas.

Y aún con la razón consigo espantar algunos miedos y prejuicios. Doy patadas al recargado aire buscando golpear los fantasmas, las sombras que me carcomen una y otra y otra... Hasta que me valga más la pena desear la muerte que tratar en vano de rozar el cielo con la yema de unos desgastados dedos.